EL COLECCIONISMO TANGUERO ESTÁ DE DUELO
SE NOS FUÉ DON HÉCTOR LORENZO LUCCI
Con gran tristeza anunciamos a los lectores que en el día de ayer, 6 de marzo de 2015, Don Héctor Lorenzo Lucci tomó el camino de la eternidad. Como su gran amigo Bruno Cespi, comparte ahora la gloria en el olimpo de los grandes del tango. Héctor Lorenzo Lucci, como Bruno Cespi, Juan Ayala, Héctor Ernié, Raúl Lafuente, Angel Olivieri y Hamlet Pelusso, entre otros coleccionistas de fuste, fueron los maestros que nos abrieron el mundo que nos apasiona, el del coleccionismo y el del tango.
Don Héctor fue un maestro con todas las letras. Nadie como él, conoció y difundió los secretos de la fonografía en todas sus dimensiones. Coleccionista de un material inmenso como su talento, fue el máximo exponente de aparatos fonomecánicos del país y del mundo. Las grabadoras de todas partes, solían consultar a Lucci para preparar las reediciones de los discos en LP o CD. Como recopilador de placas, fue extraordinario. Miles y miles de discos, nutrían su colección donde se destacaban las joyas de la ópera y de su querido y amado tango. Lucci, admiraba profundamente a dos grandes artístas: Enrico Caruso y Carlos Gardel.
Sobre el zorzal criollo, reeditó para el sello CBS COLUMBIA, magníficas versiones del Gardel de 1912, tarea que realizó en conjunto con Angel Olivieri. Con Bruno Cespi, mantuvo una amistad de décadas y difundieron ambos permanentemente el tango en festivales y audiciones radiales. Se destacaron juntos en "Siempre el tango", programa que por Radio Municipal primero y Nacional después, conducía nuestro colega, Néstor Pinsón. Desde hacía ya varios años, que colaboraba en los programas de Lionel Godoy, donde seguía orgullosamente difundiendo tango y folklore argentino.
Promovió museos cinematográficos con los archivos de Alfredo Murúa, rescatando muchas películas argentinas de los primeros años del cine sonoro. Desarrolló una intensa labor de recopilación y propalación de la obra payadoril, de la que era un profundo admirador y experto. Actualmente, estaba trabajando en la elaboración de un manual de fonografía para coleccionistas. Publicó unas de las mejores obras sobre Gardel, aquella que versa sobre memorables biografías de los autores de sus canciones del gran coleccionista e investigador santafesino, Orlando Del Greco.
Lucci gozó de la confianza y amistad nada menos que de Atilio Améndola (hijo), Héctor Marcó, Gabriel Clausi, Alfredo De Franco, Francisco García Jiménez, Yola Yolí, Julio De Caro, Manuel Pizarro, Sebastián Piana, Roberto Maida, Ernesto Famá, Nelly Omar, Osvaldo Ribó y otros grandes del tango, que solían recurrir a su casa para charlar sobre nuestra música y escuchar viejos discos. Inclusive Atahualpa Yupanqui fue su invitado.
Héctor Lorenzo Lucci, hombre activo, culto y apasionado de los discos y del tango. Toda la comunidad de coleccionistas tangueros, que tuvimos la suerte de ser sus amigos, estamos consternados ante la noticia de su desaparición física. Pablo y Carlos Taboada, Antonio, Ana y Beatriz D'Agostino, Edgardo Cespi, Alfredo Sáez, Fabio Cernuda, Ricardo Stockdale, Carlitos Zinelli, Roberto Daniel González y Néstor Loyola, sentimos con gran tristeza esta pérdida irreparable. Enviamos nuestras sinceras condolencias a Isabel, a sus hijas Susana y Gabriela y a sus nietas.
Lo recordaremos siempre con lo mejor que nos legó Don Héctor Lucci: la amistad, la pasión y la plenitud de su amor por los discos de tango.
