investigaciontango.com

 
  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
The News

DON EDUARDO FALÚ

E-mail Imprimir PDF

DON EDUARDO FALÚ

GENIO DE LA GUITARRA Y DE LA MÚSICA TODA

Hace pocos dias, más precisamente el 9 de agosto del corriente año 2013, se produjo el triste deceso físico de DON EDUARDO FALÚ. No expendremos aquí su biografía, que será en su momento anotada en la sección tango y folklore a estrenarse, porque todo el canto folklórico de nuestro suelo, es cultura y está vinculado en mayor o menor medida al tango. Pero no es aquí donde recordaremos las señas artísticas del gran genio de la guitarra salteña.

Queremos representar en este escrito lo que Falú significa para nuestra página. La zamba es un género maravilloso y casi inexplorado por los tangófilos. Baste recordar el caso de que los gardelianos no tienen muy presente el repertorio folklórico de Gardel, ni mucho menos de los viejos dúos criollos como Ruiz-Acuña o Jaimes-Molina. Si bien es cierto, que siempre suele decirse que el amante del tango, también lo es del folklore, díficil es comprobar que ese aserto sea fidedigno y no impostado. Para nuestra página toda la música criolla es tan digna de admiración como el tango. Y Falú, naturalmente, merece nuestra máxima estima.

Las melodías de Falú son al folklore norteño, como las de Gardel son para el tango. Y la dupla con Jaime Dávalos, es el correlato folklórico que la zamba tiene para sí, como el tango es dueño del dueto Gardel-Le Pera. Pero Falú también musicalizó versos de Manuel Castilla, Ernesto Cabeza, Jorge Luis Borges, León Benarós, Ernesto Sábato, Osiris Rodríguez Castillo y otros grandes quilates de las letras criollas, que no mencionamos por orden de brevedad, pero serán recordados en el trabajo pertinente.

Como músico y ejecutante de la guitarra, alcanzó como Gardel, alto vuelo internacional: recorrió el mundo haciendo academia musical con el folklore latinoamericano: canciones andinas, del altoplano, suites, romances, clásicos argentinos, zambas y otros géneros en sus manos, llegaron hasta el Oriente, en demanda de aplausos.

Falú, tiene otro dato común con Carlos Gardel: la perfección de su arte. Perfecto como ejecutante, perfecto como difusor, perfecto como compositor, perfecto como cantor, perfecto como intérprete artístico. ¿Queda clara cual es la posición de nuestra página respecto a la imponente figura de Don Eduardo Falú?

Salta, ha tenido como todas las provincias, artistas de talento y notoriedad emblemática. Falú es uno de ellos, pero en honor a la verdad, debemos decir que Falú trascendió Salta, y trascendió la música argentina. Falú es un eximio mundial de la guitarra. Como Andrés Segovia en España, o como lo fue Abel Fleury en el pasado criollo.  Pero también, es parte de la música salteña y nacional y nos honra su fenómeno artístico.

Cuando murió Falú, comenté la triste noticia con tres personas menores de cuarenta años, que azorados y balbuceantes me preguntaron: ¿Quién es Falú?. Dicha pregunta me causó mayor tristeza que la noticia de la muerte del cantor, como el texto que armaron a las apuradas algunos improvisados periodistas que no supieron citar "Zamba de la Candelaria".  

Por eso, para que eso no vuelva a pasar nunca más, valgan estas palabras de homenaje y reconocimiento al Gardel del cancionero norteño. Para que no haya más excusas y ningún tanguista o aficionado a la música argentina tenga duda alguna acerca de quien ha sido Don Eduardo. Falú lo merece.  

Actualizado ( Jueves, 22 de Agosto de 2013 01:37 )
 

GARDEL NO ERA UN ESTAFADOR

E-mail Imprimir PDF

ACLARACIONES SOBRE LOS ANTECEDENTES POLICIALES DE CARLOS GARDEL

Hace pocos dias, un matutino porteño informó (desinformó en realidad) a la población de que Gardel era un estafador y que sería un experto en “hacer el entre con el cuento del tío” (igual que en el tango “Madame Julien”).

Algunos periodistas se comunicaron a nuestro portal con el ansia de encontrar alguna explicación y por lo tanto, aquí la damos a conocer.

En principio, vamos a aportar prudencia y claridad al revuelo, entidades que la noticia retransmitida de boca en boca, tras la publicación del anuncio, no ha tenido lamentablemente.  GARDEL NO ERA UN ESTAFADOR, como insinuó el diario. Todo tiene una explicación, si se acude al sentido histórico, cosa que como en otras veces, no se ha dado en la ocasión.

Lo más importante para destacar no es justamente, el tema de Gardel estafador (adjetivo que a la prensa le viene bien para rellenar espacio), sino la investigación de los criminalistas que han comprobado que las huellas digitales de Gardel en 1904, 1915 y 1923, eran las mismas. Este aporte técnico, da por el suelo contra las tropelias de los uruguayistas y esto creo que es lo más importante para destacar. El mismo que se declaró hijo de Berta en 1904, es el mismo que se declaró tacuaremboense en 1920 y 1923. ¿Qué sentido tendría mentir en 1904, para alguien que apenas tenía 13 años? El trazo caligráfico de la firma y las huellas de 1904, han comprobado tras un informe forense (nosotros conocíamos eso ya, porque fuimos junto al gran coleccionista  Juan Ayala quienes conseguimos hace muchos años el antecedente policial de Florencio Varela por intermedio de una persona que trabajaba en el archivo de la policía bonaerense), que siempre ha habido una sola y única persona, hecho que no nos soreprende, aunque bienvenida sea la confirmación “científica” de la cuestión de las huellas digitales. No hay dos personas, una francesa y otra uruguaya. Clarito.  

Ahora si, vamos al tema de los pronturarios. Gardel nunca fue un estafador. Testimonios orales y nada más que orales, treinta años después de los supuestos hechos, indicarían que el presidente Alvear, mandó a destruir el prontuario de Gardel de la Policia Federal. Naturalmente que los prontuarios federales, de haber existido, serían bastante antiguos, porque Gardel desde 1912, era un profesional del canto, amigo de los conservadores y por lo tanto, no tendría grandes problemas con la policía como se ha dicho más de una vez –con mala intención-, no sólo por la supesta protección que podría recibir, sino porque era ya un cantor famoso y en ese contexto no se hacen patentes “sus potenciales acciones como estafador”. O sea, no tiene sentido hablar de Gardel como un delincuente profesional después de 1912, porque la historia artística del ídolo, prueba lo contrario.

En cambio, si nos remontamos al antecedente provincial de 1904, nos encontramos con una nimiedad: una detención por estar en un prostíbulo siendo menor de edad. También en 1913, existió una denuncia de Berta por una desaparición prolongada del cantor (que ya comenzaba con sus giras por el interior). Por lo tanto, nada raro.

En 1915,  la situación de Gardel como artista nacional, era óptima. Se lo consideraba junto a Razzano, como el cantor criollo por excelencia, se lo conocía ampliamente en el país y comenzaba hacerse valer en los países vecinos. Había cantado recientemente en el Uruguay y se aprestaba a viajar al Brasil para una gira de prestigio con un conglomerado de lo más selecto del teatro argentino y uruguayo en boga. Para dar una mención a la figura de Gardel en ese año: viajó al Brasil junto a Enrico Caruso y compartieron tertulias cantables en el camarote del gran tenor italiano. ¿Tiene sentido pedir un certificado ante la policia sabiendo que existen antecedentes por  hacerle el cuento del tío a alguien, cuatro días antes de viajar en el mismo barco junto a Caruso, la estrella del canto internacional? ¿O hay otro sentido burocrático al tema del expediente policial?

Gardel no tenia entonces documentación oficial o si la tenía era naturalmente “falseada”. Los motivos de la situación documental de Gardel obedecen a cuestiones legales bastante más añejas que 1915. Motivos civiles, penales, militares o una combinación de ellos (esto es cuestión lógica, ya que no se cambió sus papeles por deporte o mero gusto), hicieron que Gardel estuviera hasta 1923 sin documentación oficial de carácter permanente. Fuentes directas como Razzano o Guibourg han narrado haber visto documentación falsa facilitada por Alberto Barceló (jefe de los conservadores bonaerenses), y bajo estas circunstancias históricas debe situarse el expediente de 1915.

Gardel se aprestaba para su viaje al Brasil (no sabemos con que documentación salió del país en su visita previa a Montevideo), y precisaba alguna documentación. La presencia de Benavídez como testigo en su rol de jefe de la policia de la provincia y amigo de Gardel desde 1913, facilita bastante la comprensión del asunto.

Las fotos que muestra el expediente de 1915 (aparece quemado justo el nombre donde debería leerse Gardel, cosa sugestiva), aclaran que NO CUENTA CON ANTECEDENTES POLICIALES EN LA DEPENDENCIA y luego en las observaciones reluce el tema de lo que no pasó de ser una mera denuncia o mejor dicho excusa o agregado polémico al expediente. Ahí se describe la supuesta comisión de engaños a terceras personas, pero no se conoció ninguna que lo haya denunciado, otro motivo sugestivo para sospechar de la farsa del agregado. De ser cierto el agregado, tuvo que haber habido un proceso penal por estafa y tuvo que habersele negado el permiso o libreta para salir del país. Cosa que no pasó.  

Ante esta situación, Gardel pudo declarar ante la policia y efectivamente, si no fue detenido, es porque la investigación no siguió o mejor dicho nunca existió, no hubo ni jueces ni sentencias condenatorias, ni nada. No hay comprobación de delito alguna, sino solo un informe que no pasó a mayores (de tan insignificante ni siquiera fue destruido por Benavídez) y que no imposibilitó que Gardel declarara datos sobre su identidad y domicilio con el objeto de solicitar documentación oficial en vísperas de su viaje.

Recordemos que era Gardel quien peticionaba ante la policía con el aval del propio Benavidez. La declaración policial y la huella digital, permitían acceder a otro documento posterior extendido por las autoridades para viajar al Brasil cuatro dias después.  El trámite policial fue peticionado por el propio cantor y data del 13 de agosto, partiendo hacia el Brasil, el 17. Gardel quedaba limpio y con un certificado o documento para portar en el viaje.

Inclusive, el informe que completaría el prontuario, es un pase de la Policia Federal a la Polícia de La Plata. Y tiene una manifiesta contradicción en su declaración que le da poca seriedad al tema en discordia, por cuanto consta que no tiene antecedentes policiales en la dependencia y luego en las observaciones, se lo sindica como estafador (sic). La incongruencia delata cierta pobreza intelectual en el informe, que por otra parte está fechado el 18 de agosto, cuando el cantor ya estaba fuera del país y por lo tanto tenía en su poder el documento del Estado argentino que gestionó en su petición del día 13.  

Nada de estafa, solo un subterfugio burocrático para obtener un permiso administrativo que le permitiera salir del país. Esa y no otra es la explicación del caso.

Punto final.   

PD: Esta explicación supone la buena fe del pronturario de 1915, aunque solo hemos tenido acceso a las fotos y no a la totalidad del expediente original.

PD II: Si Gardel hubiese efectivamente sido un estafador y la denuncia o el antecedente de estafa hubiese tenido peso, tuvieron que haber pasado lógicamente dos hechos que no sucedieron: o bien tuvo que haber sido detenido, imputado o procesado; o bien, si se lo queria proteger, debia inexorablemente haberse destruido el pronturario que registraba el antecedente (y estamos hablando de una destrucción en esa época y no en la de Alvear que sería posterior). Como Gardel no fue detenido y el expediente no se destruyó, debe suponerse que todo fue una excusa para obtener un certificado policial para salir del país  y que la observación que la sección federal anotó no era más que una farsa o un rumor (no surje nada que le condene sino solo un apelativo) o bien se adicionó posteriormente con segundas intenciones, porque insistimos en que la primera parte del informe dice que no cuenta con antecedentes negativos. ¿Cómo se explica el agregado? La observación debe ser puesta a prueba por la contradicción que engendra ante el resto del documento policial.    

PD III: Sobre Andrés Cepeda, (capítulo aparte), debe advertirse que ha habido dos poetas con detenciones policiales llamados de la misma manera y que vulgarmente la leyenda popular ha mezclado a ambos fusionando y poniendo todo lo peor en solo uno de ellos, el que sería a la postre el poeta de los inicios gardelianos. En algún momento daremos a conocer los detalles de esta investigación, que tuvo su primer historiador en Héctor Pedro Blomberg.   

Actualizado ( Martes, 20 de Noviembre de 2012 00:29 )
 

AUDICIÓN RADIAL VIA INTERNET

E-mail Imprimir PDF

 

INVESTIGACIÓN TANGO EN RADIO VIRTUAL

Hola amigos:

Ya pueden ingresar desde esta página web en la sección RADIO, a escuchar las audiciones conducidas por Pablo y Carlos Taboada, donde podrán encontrarse numerosas grabaciones de colección de todos los intérpretes de la música típica, criolla y tradicional.

La idea de los conductores es poder volcar con música, el complemento de sus investigaciones escritas y darle oportunidad a los miles de seguidores de todo el mundo de poder escuchar viejas y poco difundidas versiones de la historia del tango.

La audición contará con algunos invitados como Don Héctor Lucci en el tercer programa y Ricardo Stockdale en el cuarto, donde se tocará la temática de la nacionalidad francesa de Gardel, y se desecharán falsas consignas sobre el tema.

Los lectores de la página podrán solicitar temas para que se difundan en los programas radiales, a ESTE NUEVO Y EXCLUSICO CORREO DE LA PÁGINA: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Cualquier otro comentario o el pedido para reserva del libro "Yrigoyen y el tango", también deberá dirigirse en lo sucesivo a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla  en virtud de que los viejos correos fueron bloqueados por problemas técnicos.

Por lo tanto, el nuevo correo está abierto para todos los seguidores que habitualmente nos escribían a las anteriores y caducas casillas postales y naturalmente para los nuevos amigos.  

Esperamos sepan disfrutar de los mejores intérpretes de nuestra música argentina.

Un abrazo a todos

Ricardo Fuentes

 

 

 

 

Actualizado ( Sábado, 28 de Julio de 2012 15:49 )
 

EMILIO FERNÁNDEZ Y LA HISTORIA DE CHARLO

E-mail Imprimir PDF

 

UNA PRESTIGIOSA INVESTIGACIÓN SOBRE EL LUGAR Y LA FECHA DE NACIMIENTO DE CHARLO

 Por RICARDO FUENTES 

Hemos tenido hace poco, la grata sorpresa de que el señor EMILIO FERNÁNDEZ, historiador de la vida de LA PAMPA, nos acercara un notable trabajo sobre el dia y el lugar del nacimiento del gran cantante y compositor, CHARLO.

En el se aclara con minuciosidad investigativa, los movimientos de la familia de los Pérez y la inscripción del artista, en el registro Civil de Puán.

La nota, contiene entrevistas a parientes pampeanos y viejos vecinos de los Pérez en la zona límitrofe entre la Provincia de BUENOS AIRES con las estancias y colonias circundantes en LA PAMPA.

El señor Fernández toma partido -al igual que Pablo Taboada-, por la estancia "EL AVESTRÚZ", en el límite de LA PAMPA y BUENOS AIRES, COMO EL LUGAR DE NACIMIENTO DEL ASTRO.

Es cierto que luego, la familia Pérez en su intento colonizador tan en boga en la época, se trasladó por diversas estancias cercanas: "Avestrúz", "La Piedad", y zonas como Guatraché o Puán. Por tal motivo, no es de extrañar que los movimientos que el padre de CHARLO hacía por esos parajes, sean sorprendentes para un comerciante y colonizador.

CHARLO fue el menor de siete hermanos (seis mujeres) y por lo tanto, la lógica puede ayudar a pensar que cronológicamente, es factible que sus hermanas hayan nacido primeramente en La Piedad y Guatraché, mientras que CHARLO, haya visto la luz en las cercanías de la Provincia de Buenos Aires, pero del lado pampeano, antes de trasladarse los Pérez a PUÁN, donde finalmente fue inscripto.

Es de entender, que la familia Pérez viajó en tren de colonización a LA PAMPA: primero estuvieron por LA PIEDAD, luego por GUATRACHÉ y luego posteriormente a PUÁN, previo paso (tal vez no prolongado), por AVESTRÚZ. Las hermanas de Charlo, nacieron o bien en LA PIEDAD, o bien en GUATRACHÉ, donde el padre de CHARLO era bien conocido. Finalmente, cuando llegaron a PUÁN, el niño tenía ocho meses, por lo que procedió casi con certeza de un viaje desde LA AVESTRÚZ, hasta la localidad bonaerense donde fue inscripto.

La investigación de Fernández -quien también nos ha enviado interesantes noticias gráficas sobre Gardel y otros tanguistas en LA PAMPA-, es un hallazgo que pone luz a tantas incongruencias, liviandades y pseudo-pruebas que circularon largamente en libros, revistas y publicaciones de internet ligadas al tango. Emilio Fernández es un historiador de su pueblo y de su provincia y nos honra con su trabajo de difusión para que todos podamos adentrarnos en los pormenores de la infancia de uno de los más grandes cantores que dio nuestro tango.

Felicitamos al Sr. Emilio Fernández y acosejamos la lectura de su trabajo, al que dentro de poco, se le agregaran imágenes ilustrativas.

 

 

 

 

Actualizado ( Miércoles, 06 de Junio de 2012 22:56 )
 

GARDEL EN EL DIVAN

E-mail Imprimir PDF

 

 

INTERESANTE LIBRO GARDELIANO

“Gardel en el diván” de Rubén Caminotti

Por Pablo Taboada

 Hemos recibido hace poco tiempo un ejemplar del excelente libro escrito por el Dr. Rubén Caminotti, investigador gardeliano de la Provincia de Córdoba, intitulado “Gardel en el diván”, (Ed. Proa XXI, 2007, Bs.As.), que puede encontrarse en las librerías.

El Dr. Caminotti es abogado y especialista en psicoanálisis, y ante todo admirador y conocedor de nuestra música y de Carlos Gardel.

La obra es curiosa e interesante: el Dr. Caminotti se ha propuesto dar vistas de que la personalidad de Gardel puede ser abordada desde las enseñanzas del psicoanálisis freudiano. Intento problemático pero sagaz. Para aquellos tanguistas no afectos a las humanidades y poco acostumbrados a la lectura de los trabajos del genio de Sigmund Freud, vale aclarar algunas cuestiones para no tomarlos desprevenidamente.

Freud (1856-1938) fue un prestigioso neurólogo que preocupado por los actos de la vida psíquica dio apertura a la importancia central que para los estudios psicológicos tendría la diferenciación de los actos conscientes de los inconscientes. Versado como pocos hombres de la medicina de su tiempo en la cultura greco-romana: literatura, filosofía, teogonías y cosmologías, y estudioso notable de la antropología de Frazer, organizó un aparato de erudición susceptible de dar explicaciones sobre determinadas cuestiones de la personalidad humana  inéditas en su tiempo. Sus obras han sido descollantes en el campo de las humanidades: “El malestar de la cultura”, “Totem y Tabú” o “Moisés y tres ensayos sobre la religión monoteísta”, nos dan la pauta de su seriedad intelectual. Más en materia de psicoanálisis ha dedicado gran parte de su existencia: “Lecciones de introducción al psicoanálisis”, “La interpretación de los sueños”, “Estudios sobre la histeria” o “El origen del psicoanálisis”, lo hacen el portavoz mayor de la cultura psicoanalítica. Su obra introducida al lenguaje español por el genio de Ortega y Gasset es como dijo su traductor fascinante y por momentos exagerada.

A los antifreudianos, les aconsejo tomar los dichos de Caminotti como tipologías antropológicas apoyadas válidamente en metáforas o historias antiguas de pleno rigor, y que pueden servir de prisma comparativo para estudiar la personalidad de nuestro ídolo.   

No viene al caso ahora marcar los límites o las deficiencias atribuidas a la obra de Freud. Alcanza con saber que fue un genio de su época y una persona clave en la historia del pensamiento en el siglo XX. Quien no conozca demasiado el tema teórico latente, o haya tenido malas experiencias en la práctica de la disciplina, podría considerar que todo lo esgrimido por Freud es un grotesco. A todas aquellas personas les recomiendo leer primeramente sus estudios antropológicos y de psicología de masas. Una vez introducidos en el tema y reformulados los “prejuicios” contra Freud, podrían entrar más de lleno a su obra. Es común encontrar en la Argentina gente que opina indistintamente de muchas cosas (Rosas, Sarmiento, Mitre, Marx, Freud, Yrigoyen, Perón, Gardel), sin estar demasiado imbuído en el tema.  

El Dr. Caminotti no es uno de ellos. Su dominio sobre la obra de Freud y su ameno relato hacen de la obra una experiencia interesante para plantear algunas cosas de enorme resonancia para la vida íntima del cantor que también es digna de ser estudiada: el turf y su infancia. Sobre la primera de sus pasiones se ha hecho un estudio histórico fáctico como ser la obra espléndida de Rodolfo Omar  Zatti, “Gardel y el turf”. De la segunda, no tenemos casi nada. Y precisamente es aquí donde la perspectiva se torna interesante en la propuesta del Dr. Caminotti: ante la infancia y juventud del cantor desdibujada en términos heurísticos, las premisas del psicoanálisis sirven de guía para reconstruir una personalidad como la de Gardel. Inclusive, su pasión por los caballos de carrera no se explica solamente desde la parcela histórica: algunas cartas de Gardel como relato del propio interesado, han sido analizadas de manera pertinaz por Caminotti.

Pero lo más interesante del libro es la conclusión a la que el autor llega por vía de psicoanálisis, y a la que nosotros llegamos por razones de lógica e interpretación histórica: LAS DOS TEORÍAS SOBRE EL NACIMIENTO DE GARDEL SON FALSAS. La uruguayista, porque Gardel nació en Francia; y la francesa porque a pesar del nacimiento de Gardel en suelo francés, peca de algunas incongruencias para Caminotti insostenibles.

Esta sola alocución hace tener al Dr. Caminotti entre los más destacados investigadores en materia gardeliana. Ante todo por el valor que ha tenido en expresarla públicamente y en segunda instancia, por la veracidad e irreprochabilidad de su juicio. Por ello, aplaudimos también la utilización de su método de trabajo.  

Por otra vía de indagación y análisis, el Dr. Caminotti llegó a la conclusión sostenida por nuestra página. En otro orden de ideas, también otros naturalistas habían llegado a las mismas conclusiones que Darwin, empleando otros métodos de trabajo, y sin embargo, lograron coincidir y estimular el desarrollo de la ciencia natural. Ojalá, esta obra del Dr. Caminotti abra un nuevo mundo cultural a los lectores y de paso se repiense el tema del nacimiento de Gardel desde una perspectiva diversa que las malas o trilladas fuentes canónicas.  

Actualizado ( Miércoles, 15 de Septiembre de 2010 00:33 )
 


Página 2 de 3

Buscador

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy20
mod_vvisit_counterAyer185
mod_vvisit_counterEsta semana1259
mod_vvisit_counterEste mes5166
mod_vvisit_counterTodos378867